Convocatorias

SÁBADO #30M, JORNADA DE VIVIENDA CHAMBERÍ

El próximo sábado 30 de mayo, a partir de las 19:30, el grupo de vivienda de Chamberí organiza una jornada viviendera en el CSOA La Morada (C/Casarrubuelos 5). En primer lugar proyectaremos el documental “Quebrados”, de Hugo Atman y Michele Cristofoletti, sobre el caso de Ofelia Nieto 29. Tras el documental presentaremos el caso de #Las13deMaudes, las vecinas okupas del barrio de Chamberí a las que el Ministerio de Defensa quiere echar de sus casas. Por último, a partir de las 21:30, pondremos un poco de música para cerrar la jornada, os esperamos!

IMG-20150525-WA0024

Anuncios

Concentración de #las13deMaudes el 22M a las 18:30 frente al INVIED

El Ministerio de Defensa sigue sin escuchar las demandas de las 13 familias de Maudes que reclaman un alquiler social acorde a sus ingresos en las 13 viviendas que okuparon hace siete años y que, tras rehabilitarlas y sacarlas de la situación de total abandono en que las mantenía el Estado, llevan siendo sus hogares desde entonces.

El Ministerio, negándose en todo momento a abrir una vía de negociación, y olvidando que las Administraciones Públicas tienen el mandato constitucional de velar por el derecho a una vivienda digna, sigue adelante con el proceso judicial encaminado a expulsar a estas familias de sus viviendas. Por ello, vamos a dar un paso más en la campaña de presión y este viernes 22 de mayo a las 18:30 nos concentraremos frente al INVIED (Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa), la entidad que gestiona las viviendas pertenecientes al Ministerio de Defensa, situada en la calle Arcipreste de Hita, nº 5 (<M> Moncloa).

Os pedimos que nos acompañéis en la concentración en la tarde del viernes y también que nos apoyéis en la difusión de la misma. Sabemos que juntas somos más fuertes y confiamos en contar con la fuerza del movimiento de vivienda de Madrid para decirle bien alto al Ministerio de Defensa que es su obligación reconocer el derecho de estas familias a permanecer en sus viviendas, y que les conceda el alquiler social que están pidiendo.

¡Os esperamos el viernes!

Concentracion de las 13 de Maudes, 22 mayo, 18:30, calle Arcipreste de Hita, 5, Metro Moncloa

 

#Las13deMaudes

Hace más de siete años, trece familias, ante la imposibilidad de acceder a una vivienda, decidieron  recuperar del abandono otras tantas viviendas vacías en estado ruinoso de un edificio propiedad del Ministerio de Defensa ubicado en las calles Maudes y Ponzano, en Chamberí, y originalmente destinado a trabajadores civiles del cercano Taller de Precisión y Centro Electrotécnico de Artillería de Madrid” (TPYCEA), cuyos terrenos recientemente han sido objeto de una operación de recalificación inmobiliaria, cuyo fin es la construcción de nuevas viviendas. La mayoría de estos vecinos tenían arraigo en el edificio: sus padres o abuelos viven allí y forman parte de la comunidad. Las viviendas se encontraban en un estado de abandono total, y ellos las fueron rehabilitando lo mejor que pudieron, decididos a hacer de ellas su hogar de forma permanente.  Al momento de instalarse, notificaron su situación al Ministerio de Defensa con el fin de solicitar un alquiler social para regularizar su situación. El objetivo de estas familias era tener un techo donde vivir, y al conocer la situación de estas viviendas abandonadas desde hacía más de quince años, decidieron habitarlas. 
La respuesta del INVIED (organismo que gestiona viviendas en propiedad del ministerio de defensa), tras años de silencio, tomó la forma de una serie de procesos judiciales encaminados a expulsar a estos vecinos de sus viviendas. El Ministerio alegaba que eran viviendas militares; sin embargo esas viviendas se construyeron como viviendas sociales para el personal civil que trabajaba en el Taller de Precisión. No obstante, cuando los familiares de estos trabajadores ocuparon y rehabilitaron las viviendas abandonadas, su respuesta fue intentar  dejarles en la calle, sacándolas a concurso con carácter “público” pero exclusivamente para el personal militar del Ministerio de Defensa
Las 13 familias de Maudes no están dispuestas a abandonar los que llevan siendo sus hogares durante muchos años, y en su lucha cuentan con el total apoyo de Vivienda Chamberí. En primer lugar, porque todo ser humano tiene derecho a una vivienda digna, y las administraciones públicas, entre las que se cuenta el Ministerio de Defensa, deberían garantizar, y no oponerse a este derecho mediante subterfugios legales. Defendemos que la casa es de quien la habita, y los 13 de Maudes han habitado, rehabilitado y hecho un hogar de estas viviendas abandonadas. 
Por tanto exigimos al Ministerio de Defensa que regularice la situación de estas 13 familias concediéndoles un alquiler social sobre las viviendas que no supere en ningún caso el 30% de los ingresos de cada unidad familiar y que de esta forma reconozca su derecho a vivir en los que son sus hogares.

#EscracheBotella

En la mañana del 9 de marzo de 2015 se inauguraba en el colegio de ingenieros de Madrid la Semana de Ingeniería de Caminos. Allí estaban algunos representantes de las principales empresas de construcción del país, al igual que numerosas autoridades públicas como por ejemplo Ana Botella, que era una de las encargadas de dar el discurso inaugural. Tras el discurso del responsable de transportes de la Comunidad de Madrid, el jefe de ceremonias dio la palabra a la alcaldesa, que tranquila y solemne subió al estrado para elogiar la gran labor que hacen todas esas empresas para España. Sin embargo la tranquilidad ha sido efímera, pues pocos segundos después de comenzar a hablar los compañeros de Oficina de Vivienda, junto con algunos activistas de la Asamblea de Vivienda de Madrid, desplegamos una pancarta que rezaba “Botella Culpable”, al tiempo que gritábamos: este derribo era ilegal.

Por supuesto, nos referíamos al derribo de Ofelia Nieto 29, que tuvo lugar el viernes 27 de febrero. Entonces, sin previo aviso, una grúa escoltada por un ingente número de policías irrumpió en la casa de la familia Gracia González para derribar lo que durante casi sesenta años había sido su hogar. El derribo fue de dudosa legalidad, y a pesar de los esfuerzos de los activistas por impedirlo, lo cierto es que estas tres familias se quedaron en la calle, viendo como sus recuerdos, su vida, quedaban sepultados bajo los escombros. El motivo del derribo tampoco fue el beneficio público, sino dejar libre un solar en el que presumiblemente el grupo Ortiz levantará un edificio de viviendas para especular con ellas. Por eso, a pesar de los intentos de criminalizar la protesta por parte de algunos medios de comunicación, la solidaridad de las vecinas de Madrid con los Gracia González ha sido incondicional y masiva, como se pudo ver el domingo 1 de marzo en el solar del edificio.

Esta agresión a las vecinas de Ofelia Nieto 29, y por extensión a todos aquellos que luchamos por una vivienda digna, no debe quedar sin respuesta. Los responsables de haber dejado a estas tres familias en la calle no pueden pasearse por nuestros barrios sin ser señalados como culpables. El Estado, en su afán de defender los intereses de las grandes empresas, agrede sistemáticamente a los trabajadores, y esas agresiones no deben quedar impunes, deben ser denunciadas y contestadas. Esto es lo que hemos hecho hoy con Ana Botella, y lo que haremos con otros muchos, porque ni olvidamos, ni perdonamos. OFELIA VIVE, LA LUCHA SIGUE.

Frente a su represión, nuestra solidaridad

Lunes 9 de febrero. Amanece en Tetuán. Para muchos, es un amanecer como otro cualquiera. Para Umberto no. Él sabe que puede ser el último amanecer que vea desde su casa. Frente a su puerta, un nutrido número de activistas dispuestos a resistir para que no le echen de su vivienda. Del otro lado, un número aún mayor de policías que no dudan en desahuciar a Umberto para que el usurero que le engañó añada un piso más a su imperio inmobiliario. Como máquinas programadas, los policías proceden a desalojar el portal para ejecutar el desahucio. Sin embargo, no actúan como máquinas. No se conforman con apartar de su camino a los activistas, sino que emplean contra ellos una brutalidad pocas veces vista en situaciones como esta. El resultado, varios activistas con moratones, esguinces y alguna fisura. Y por supuesto, con Umberto en la calle. Lo que le ha condenado a estar en esa situación fue pedir cuatro mil euros a quien no debía, unas leyes tremendamente injustas, y un juez y policías cómplices de esas leyes. Desgraciadamente, la solidaridad de clase demostrada por los activistas no fue suficiente para detenerles.
Vayamos al jueves 12 de febrero, a Ciudad Lineal. Aún no ha amanecido cuando la calle de Elvira está bloqueada por los antidisturbios. El objetivo es el mismo: echar a Elvira y su familia, incluidos tres hijos menores de edad, de su casa. Esta vez los activistas, más numerosos, deciden esperar dentro del portal. Tras la puerta de la calle, hay otra puerta de cristal tras la cual los activistas deciden resistir. Tras dos horas de espera, llega la comisión judicial. No hay negociación. Bankia exige su propiedad. La policía obedece y entran en el portal, pero son incapaces de abrir la puerta de cristal tras la cual los activistas resisten. La policía se acerca con el ariete amenazando con tirar la puerta abajo, pero los activistas no se mueven, y desisten en el intento. La policía está indecisa, consciente de que si intenta entrar pone serio peligro a las personas que están detrás de la puerta. Pero tras ese momento de duda, que hacía pensar que tenían sentimientos, deciden seguir adelante, rompiendo con una maza el cristal de la puerta, y proyectando trozos del mismo hacía los activistas. Afortunadamente no hubo heridos, tan solo algún corte superficial, pero el resultado fue el mismo: varios activistas identificados y Elvira y su familia, con un bebe de tres meses incluido, en la calle.
Y lo que nos sorprende de estas situaciones la capacidad de Estado para perpetrar estos crímenes, sino lo concienzudos que están siendo últimamente jueces, delegación del gobierno y policía a la hora de llevarlos a cabo. No conocemos los motivos, pero lo que está claro es que estas últimas semanas el nivel de represión ha aumentado. Quizá el objetivo sea inducirnos miedo, o tal vez haya oculto algún rédito electoral que se nos escapa, pero lo cierto es que pocas veces en Madrid la policía había actuado con un nivel tan alto de violencia en cuando se trataba de desahuciar a la gente. Tal vez el objetivo sea que se dejen de ver en la prensa y en televisión imágenes de gente solidaria defendiendo la vivienda de algún vecino frente a los poderes del Estado en connivencia con el poder del capital. Sin embargo, ante el poder de un Estado que vulnera sistemáticamente los derechos de los trabajadores, nuestra única posibilidad es la solidaridad de clase, porque igual que la semana pasada fueron Umberto y Elvira, mañana puede ser cualquier trabajador.

Exigimos a Bankia la condonación de la deuda de María Jesús

Nuestra compañera María Jesús acudió al Grupo de Vivienda de Chamberí hace meses, preocupada por una deuda contraída con Bankia que, ante la imposibilidad de hacerle frente con su sueldo de 800 € de su trabajo como limpiadora, Bankia ejecutaría contra su única propiedad: un pequeño piso en la zona de Arapiles, barrio de Chamberí, que es la vivienda habitual de María Jesús. Enfrentados a la posibilidad de que María Jesús perdiera la que es su vivienda habitual, desde Vivienda Chamberí optamos por apoyarla y empezar las visitas tanto a su sucursal como a Celenque, pidiendo la condonación de la deuda para que un error del pasado no lastre toda la vida de nuestra compañera.
 
María Jesús, en efecto, cometió un error hace años, uno de esos por los que las personas pagan el resto de sus días mientras que la banca, cuando hace lo mismo, encuentra rescates y segundas y terceras oportunidades. En lo alto de la burbuja inmobiliaria y mal aconsejada por un familiar que a su vez era empleado de Bankia, dio la entrada de dos pisos en la playa almeriense pensando que podría venderlos fácilmente. Nadie en Bankia la advirtió sobre la posibilidad de que no pudiese pagarlos, ni sobre que aun sin poner como aval su casa habitual, el banco podría ir a por ella si María Jesús se mostraba incapaz de pagar las dos hipotecas contraídas. No sabemos dónde estaba el equipo de riesgos del banco, que consideró que nuestra compañera podría pagar no una sino dos hipotecas con su exiguo sueldo que no llegaba a mileurista. 
 
La burbuja inmobiliaria estalló y María Jesús vio cómo los dos apartamentos no se conseguían vender y ella tampoco era capaz de mantenerse al día en sus cuotas hipotecarias. Finalmente tuvo que decidir: o comía y pagaba luz y agua en su vivienda habitual, o pagaba las hipotecas contraídas. Obviamente eligió comer.
 
María Jesús enseguida renunció a sus apartamentos playeros. Viendo que había sido mal asesorada y que Bankia iba a quedarse con ellos, sólo una cosa le preocupaba: no quedarse con una deuda que le imposibilitara una segunda oportunidad en su vida. Que su error no lastrase su vida entera. Y comenzó a pedir la dación en pago: “Quedaos con los apartamentos, pero no me quitéis mi casa”, era su obsesión. Tal era su buena voluntad que cuando Bankia le exigió que se pusiera al día con los pagos del IBI y de la comunidad de los dos apartamentos, prometiendo estudiar la dación en pago a cambio, nuestra compañera buscó debajo de las piedras y consiguió 6.000 euros para pagar todo (incluso pagos que le correspondían al banco, porque uno de los inmuebles ya se había subastado a favor de Bankia años atrás). Pero la respuesta a la dación fue negativa.
 
Entonces fue cuando María Jesús nos conoció y empezó, ya respaldada por nuestro grupo, un nuevo intento de negociación. Con los apartamentos ya subastados, sólo nos quedaba la opción de la condonación de la deuda, para que esta no persiguiera a nuestra compañera hasta el infinito y más allá. Visitas a su sucursal, visitas a Celenque, solicitudes de condonación que no recibían respuesta… y mientras, alguna llamada del banco amenazando con ejecutar la deuda sobre la única propiedad de María Jesús: su pequeña vivienda habitual en Arapiles, Chamberí
 
La situación actual es que Bankia ofrece condonar la deuda de nuestra compa si ésta paga 20.000 euros como costes de dicha condonación. Con su sueldo de 800 euros mensuales, ésta sigue siendo una cantidad demasiado alta para María Jesús. Por eso continuamos con las negociaciones, a pesar de que por parte de Bankia hay prisas y amenazan con abrir el proceso contra la vivienda habitual de María Jesús si en quince días no se han hecho entrega de esos 20.000 euros que solicitan.
 
Por eso, os necesitamos. Este jueves 18 de diciembre por la tarde, si no hemos conseguido renegociar con Bankia una cantidad que nuestra compañera pueda asumir, haremos una nueva visita a la sucursal de María Jesús, sita en la calle Algorta, 8, en el municipio de San Fernando de Henares. Para tener más fuerza en esta visita, os necesitaríamos a los grupos de vivienda y PAHs cercanas, que ya en ocasiones anteriores nos habéis ayudado. El punto de encuentro sería el jueves 18 a las 17h en la salida del Metro “Henares”. Y también queremos lanzar previamente una campaña de llamadas a la sucursal para que todas las que podáis llaméis mostrando vuestro interés por la situación de la condonación de la deuda de María Jesús. La campaña tendría lugar el martes 16 por la mañana, el teléfono de la sucursal es el 916601900 y querríamos que todas las que pudierais llamarais para preguntar por la situación y exigir con nosotras que condonen la deuda que María Jesús Cortinas, nuestra compa, tiene con Bankia. 
 
Porque un error no puede ser cargado sobre los hombros el resto de la vida, porque si María Jesús se equivocó también lo hizo el banco que le concedió los créditos hipotecarios, porque nuestra compañera no quiere ya sino salvar su residencia habitual de las garras de una Bankia avariciosa a la que nada le basta.
 
Pero nuestra compañera, como todos nosotros, no está sola. Y solo no puedes, pero con amigos sí. ¿Contamos con vosotros/as?
 
(Os pedimos que esteis atentos a nuestras redes sociales, ya que si consiguiéramos que Bankia se aviniera a negociar antes de este jueves, suspenderíamos la visita prevista para ese día).

En solidaridad con las detenidas en Rodea el Congreso

El grupo de Vivienda de Chamberí manifiesta su solidaridad con las personas detenidas durante la manifiestación de Rodea el Congreso del pasado 4 de octubre adhiriéndose al comunicado publicado por la Coordinadora 25S:

Los colectivos y grupos firmantes queremos manifestar nuestra solidaridad y apoyo a las compañeras Doris Benegas, Luis Ocampo y Aurea Martinez, que junto a otras compañeras asistentes a la manifestación del 4 de octubre en Sol fueron atacadas brutalmente por la policía, para después ser detenidas. Tanto Luis como Aúrea han necesitado atención médica, pasando Luis la noche en el hospital por una isquemia coronaria que le provocaron las agresiones.

A los 15 minutos de iniciada la manifestación, y después de habernos ofrecido a mediar con la policía y haber insistido en que se trataba de una manifestación pacífica, como dijo el propio Luis, la policía cargó contra la cabecera de la manifestación. Ante la movilización social, el estado responde con agresiones. Ante las denuncias de sus violaciones de derechos fundamentales, responde con detenciones. Pero a su represión enfrentaremos, ahora y siempre, nuestra solidaridad.

Vaya nuestro apoyo, reconocimiento y solidaridad con ellas y todas las que sufrieron la violenta agresión.

¡NO PASARÁN!

¡SÍ A LA DIGNIDAD DEL PUEBLO!

#EduardoSeQueda – Lunes 30 de junio – 8:30

#EduardoSeQueda – Lunes 30 de junio – 8:30 (10:30)
c/ Fernando Garrido 3  <M> Quevedo o San Bernardo

Eduardo y Patricia son dos vecinos del barrio de Chamberí que viven de alquiler desde hace 7 años. Eduardo se quedó en paro hace dos años; hace tiempo que agotó la  prestación por desempleo y, a sus 54 años, tiene muy difícil acceder a  un puesto de trabajo y tampoco tiene acceso al subsidio para mayores  de 55. Los únicos ingresos con los que cuentan son los derivados del  trabajo a tiempo parcial de Patricia, que apenas trabaja 10 horas a la  semana.  Eduardo tiene posibilidad de trabajo para el mes de octubre, aunque puede no llegar a tiempo.

Con esta situación laboral y económica, les era muy difícil hacer frente al pago del alquiler de 624 euros, pero conseguían pagar la renta mes a mes.  En el momento que fallaron puntualmente en el pago de un mes, recibieron una demanda judicial de su casero. Su primera reacción fue hablar la situación con él, y llegaron a un acuerdo verbal por el que Eduardo y Patricia seguirían pagando la renta mensual de 624 euros, más el mes de atraso.

A pesar de que Eduardo y Patricia cumplieron escrupulosamente el acuerdo al que habían llegado con su casero y a fecha del 6 de junio no tenían deuda alguna, éste decidió no retirar la demanda judicial, que prevé que Eduardo y Patricia sean expulsados de su vivienda el 30 de junio. El juicio en el que podrían defenderse está señalado para una fecha posterior a ese día, pero si el desahucio se ejecuta, la oportunidad de defenderse llegaría demasiado tarde.

Los plazos brevísimos de la Ley de desahucio exprés, junto con la confianza en que su casero respetaría su parte del acuerdo,  han hecho que la pareja no haya realizado en plazo los trámites oportunos, y que no haya podido solicitar justicia gratuita. A pesar de que los abogados que ayudan al grupo de vivienda están recurriendo a los instrumentos disponibles y han intentado negociar con el casero, el desahucio sigue programado para el día 30 de junio.

Eduardo y Patricia solo necesitan algo de tiempo para buscar una alternativa habitacional, acceder a una vivienda social, algo inviable a plazo inmediato, según los Servicios Sociales de Chamberí- o tener unas condiciones laborales que les permitan seguir haciéndose cargo de la renta de su vivienda, en la que llevan siete años y quieren permanecer.

A pesar de tratarse de un alquiler entre particulares, el grupo de vivienda del barrio ha decidido apoyar a Eduardo y Patricia debido a los siguientes motivos
No tienen ningún tipo de deuda. Eduardo y Patricia están al corriente de todos los pagos.
Sin alternativa habitacional.
Existencia de un acuerdo con el casero, que los inquilinos han cumplido.

En consecuencia, el Grupo de Vivienda de Chamberí convoca un #stopdesahucios el próximo lunes 30 de junio a las 8:30 en c/ Fernando Garrido 3 <M> Quevedo o <M> San Bernardo.

#EduardoSeQueda